Entre la madrugada del jueves y el inicio del viernes, la Policía de Córdoba ejecutó un operativo de gran magnitud con resultados contundentes en materia de prevención y control.
El Gobierno de Córdoba implementó un protocolo para cobrar a los responsables los costos de los operativos de seguridad generados por falsas amenazas (como tiroteos o bombas) en escuelas.